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jueves, 31 de mayo de 2012


LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN (TIC) EN LA VIDA COTIDIANA DE LOS DISCENTES. Las tecnologías más comunes y de mayor difusión entre los jóvenes son, el ordenador, Internet y el teléfono móvil. Dichas tecnologías generalizan de manera asombrosa e inimaginable la comunicación, se ha propiciado el comienzo de la cultura de la era informática y del conocimiento además de que han hecho posible el desarrollo de nuevas técnicas y maneras de impulsar el conocimiento. El concepto de la interactividad de las TIC es algo que ha beneficiado la nueva forma de cultura De allí que se puede afirmar que la nueva interacción en el mundo actual se ve reflejada a través del uso de las TIC, y sobre todo en los jóvenes, ya que estas nuevas tecnologías, para ellos son demasiado llamativas y la mayoría de la publicidad va dirigida hacia ese sector. Las generaciones anteriores a la actual, aprendimos bajo el modelo de comunicación lineal, es decir, a través de un emisor y un receptor, en la actualidad, la interactividad tecnológica, cambia de manera radical el anterior concepto, sobre todo en la juventud, quienes elaboran modernas formas de interacción, socialización, empleo, diversión, estudio e investigación, estos usuarios de las nuevas tecnologías se caracterizan por compartir, reproducir y comentar esta novedosa forma de comunicación. Los jóvenes son más susceptibles de utilizar las nuevas TIC, ya que es una manera rápida y divertida de compartir sus gustos, ideas, juegos, experiencias, estudios, con sus compañeros y amigos. Además de aprender a utilizarlas muy rápido y el hacer uso por ejemplo del Internet o del teléfono móvil les crea un sentimiento de bienestar por sentirse a la moda por tener el último modelo de teléfono móvil o la mejor computadora del mercado y que decir cuando en sus conversaciones cotidianas, no puede faltar que comenten sus experiencias en Internet, ya sea haciendo nuevos amigos de diferentes partes del mundo o de sus mejores habilidades para poder entretenerse sin salir de casa. No obstante, el uso de las nuevas TIC es muy necesario en todas las edades, son indispensables para el trabajo diario en las empresas, en las escuelas, en los negocios, para las instituciones de gobierno, en los hogares. Algunos autores, al referirse a la tendencia del empleo de las llamadas nuevas tecnologías de la información y comunicación en todos los aspectos de la vida diaria, manifiestan, que si no se logra una adecuada aceptación por parte de los trabajadores y los estudiantes, a las nuevas tecnologías, el fracaso puede ser inevitable, ya que es necesario ir ajustando los recursos a estas tecnologías, para de esta manera, crecer con el entorno y no convertirse en un simple espectador de la nueva era. Diversas investigaciones que se han realizado acerca del tema, reflejan que el nivel de conexión a Internet por parte de los jóvenes es demasiado alto en comparación con un empleado normal en una empresa donde su trabajo esta ligado a las conexiones en la red; los jóvenes principalmente se conectan a la red para revisar su correo electrónico, chatear, utilizar la mensajería instantánea, jugar, y en el último lugar se encuentra las actividades relacionadas con el estudio como investigar temas, acceder a bibliotecas, participar en congresos o jornadas virtuales. Lo que llama la atención y se traduce en una gran preocupación, que los jóvenes utilicen su tiempo tan valioso en navegar en Internet para actividades de ocio y recreativas y no educativas. Los crecientes cambios que estamos experimentando en estos tiempos, han cambiado de una manera bien importante, la manera de actuar y de pensar, las costumbres, tradiciones, ideologías y que no decir de los métodos empleados para la comunicación, hace apena veinte años, era casi imposible comunicarnos de una manera tan rápida con otra persona en otro país, era necesario utilizar el correo, el telégrafo, el teléfono, pero estos medios, no eran accesibles a toda la población y había que esperar mucho tiempo, hoy en día se puede afirmar que no hay barreras para comunicarnos con cualquier parte del mundo, en tiempo real, (uno de las características de internet, la instantaneidad) gracias a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC), hoy en día es casi indispensable tener una computadora en el hogar, y que decir de los estudiantes, es una herramienta básica para su educación y formación, aun cuando depende de la escuela en la que se reciba la educación, ya que hay una brecha que todavía no se cruza en algunas instituciones educativas y prefieren seguir con el modelo tradicional de la educación, y no invertir en la tecnología. Otra herramienta que despierta mayor interés entre la población joven, es la telefonía móvil, salir sin este pequeño aparato de casa, significa una ansiedad inmensa a lo largo del día, aproximadamente el 80% de los jóvenes de una edad comprendida entre los 10 y 25 años en cualquier ciudad del mundo, poseen un teléfono móvil, que es utilizado principalmente para enviar mensajes de texto cortos (SMS) y en raras ocasiones son empleados para comunicarse con la familia. Con la tecnología tan avanzada, por medio de un teléfono móvil es posible entrar a Internet, revisar correo electrónico, bajar fotos, música, sonidos. Ahora bien, no todos los jóvenes tienen acceso a las nuevas TIC, esto se debe a la economía familiar de sus padres, muchos jóvenes tienen que estudiar y trabajar, y estos jóvenes no tienen el tiempo, ni la tecnología en su hogar para hacer de las Tic parte de su vida cotidiana, por eso es fundamental que las instituciones educativas puedan brindar las herramientas necesarias para que los alumnos, tengan un adecuado conocimiento y destreza en el manejo en el uso de estas importantes herramientas.

miércoles, 23 de mayo de 2012

A continuación un trabajo sobre las Tic, aparecido en Internet, para su análisis Algunos mitos de las TIC Con las TIC cambiamos el modelo de la educación a distancia La educación a distancia ha pasado por tres etapas. En primer lugar, fue el documento impreso, con la publicación de materiales escritos que se intercambiaban. Luego vino la etapa llamada "analógica", con la incorporación del vídeo, la radio y la televisión abierta y por cable. Por último llegó lo digital, caracterizado básicamente por la videoconferencia, las redes y la creación de las aulas virtuales. Hoy tenemos una educación a distancia que integra las tres etapas, pero con la tendencia a repetir con las TIC lo que siempre se ha hecho sin ellas: transmitir y transmitir información, de un modo unidireccional. Se nos antoja pensar que esto ocurre en gran medida porque la jerarquía de las estructuras de mando, gestión y organización chocan con la horizontalidad de la comunicación y su coaprendizaje. Lo importante sigue siendo el sistema educativo, sus contenidos, los saberes y sus portadores (los docentes), los resultados académicos, en vez de los alumnos. El saber no está en un centro cerrado llamado libro o aula, tiene muchos accesos y precisa de la participación de todos para llegar a las redes del conocimiento. César Coll[4] define esta tendencia afirmando que se está generando la idea de que la introducción de las nuevas tecnologías va a comportar un cambio metodológico, de una manera casi mágica, y se pregunta si ese optimismo es sólido o se queda a menudo en lo potencial, en lo posible, antes que en lo real. Con las TIC se facilita la comunicación entre todos De los seis mil millones de habitantes que pueblan el planeta, más de dos mil no tienen acceso a las redes. El alto costo de las comunicaciones virtuales dificulta la igualdad de oportunidades. No en balde, el perfil del internauta está dibujado como varón, blanco, de clase media. A este problema económico tenemos que añadir lo ya dicho sobre el empleo reduccionista de la comunicación. Cuando la escuela incorpora las TIC, ¿qué tipo de comunicación está proponiendo?, ¿qué tipo de educación plantea? Con las TIC se afirma que todos estamos más informados Vivimos en la sociedad del exceso de la información. Nos resulta difícil seleccionar, discernir lo necesario de lo superfluo, lo importante de lo accesorio. Nos falta tiempo y criterios. Mientras el ciudadano usuario se mueve entre la basura informativa del exceso y las sobras, los productores y propietarios de los medios y sus estructuras manejan información selectiva. Ellos conocen e identifican a los consumidores en sus gustos y consumos. Un servidor de Internet o el uso de la tarjeta electrónica permite conocer las necesidades y preferencias. Los lugares, las horas, los productos y los establecimientos de consumo. Se emplean sistemas de información muy sofisticados que nos controlan y nos vigilan. Mientras escribimos estas líneas se publicó, la semana del 16 al 22 de abril de 2001 en el New York Times, un anuncio original que mostraba la fotografía de un teléfono móvil y un eslogan que podríamos traducir como: "Ahora equipado con llamada a tres. Tú, la persona con quien hablas y el gobierno". Resulta ser un anuncio de una campaña publicitaria auspiciada por la Unión Americana para las Libertades Civiles. Cada mensaje que enviamos por correo electrónico, cada palabra que escribimos en un chat o que decimos en un móvil, cada operación o transacción que realizamos con la tarjeta están almacenados en el ordenador de una empresa. El exceso de información se debe en gran medida a que la tecnología permite localizarse y distribuir desde cualquier parte; lo esencial para producir contenido en Internet es tener información y conocimiento, lo que se traduce –como explica detalladamente M. Castells– en personas con esa información y ese conocimiento, que están sobre todo concentradas en los grandes centros culturales y las grandes áreas metropolitanas del mundo. Con toda la información en la Red, pero no con el conocimiento que se necesita para lo que se quiere hacer. Se trata de saber dónde está la información, cómo buscarla, cómo procesarla, cómo transformarla en conocimiento específico y útil. Se trata de la capacidad de aprender a aprender que tanto se pregona desde los púlpitos ministeriales, aunque la diaria realidad manifiesta lo contrario. Sin accesos, sin infraestructura, sin mentalización, sin preparación es imposible. Las TIC y los mitos de la interactividad, la participación y la libertad de expresión Con los MCM se construyó el simulacro de la realidad. Liderados por la televisión, creemos lo que vemos. Sólo existe lo que sale por la televisión y lo que repiten el resto de medios. Con las TIC se ha impuesto el simulacro de la participación, de la interactividad, de la igualdad. Se confunde interactividad con interacción. Lo primero implica una participación activa de todos los participantes con una máquina, mientras que la interacción sería el proceso que se produce entre seres humanos. Cuando operamos con una máquina sólo podemos seguir el itinerario diseñado previamente por el programador del producto. Como señala R. Aparici en la ponencia citada, no hay forzosamente una correspondencia entre el grado de interactividad de un dispositivo técnico y el nivel de democratización del medio. En estos últimos años la televisión abandona su epicentro como medio que modela la opinión pública a favor de las redes. La industria del marketing integra los modelos de representación tradicionales en los nuevos medios. La relación entre los tradicionales MCM y las TIC es un tema muy poco estudiado, por lo que se olvida que unos medios no desplazan a otros, sino que aprovechan sus sinergias. La fascinación que ejercen las todavía llamadas "nuevas tecnologías" cubre un deseo muy humano, que poco ha cambiado con el paso de los años: ser joven. Modernidad, nuevas solidaridades, libertad de acceso y desplazamientos, igualdad… son rasgos que aparecen en todos los anuncios. "Delante del ordenador todos somos iguales" sería el eslogan de esta macrocampaña muy bien orquestada por las grandes empresas tecnológicas y entidades financieras. Internet se ha convertido en el corazón que articula el resto de medios. Tal como apunta M. Castells[5], la Red es el sistema operativo que permite interactuar y canalizar la información sobre qué pasa, dónde pasa, qué podemos ver, qué no podemos ver, y ser, por tanto, el sistema interactivo del conjunto del sistema multimedia. Como ilustración de lo dicho podemos ver la sala de redacción del Chicago Tribune, totalmente integrada en Internet, en la que los periodistas procesan información en tiempo real y de ahí sale hacia éste y otros periódicos en Estados Unidos, una serie de cadenas de radios y varias estaciones de televisión. ¿Cuál es el cambio? Esa información llega y se procesa en tiempo real. Un medio de comunicación masivo, continuo e interactivo que permite el acceso de sus usuarios. La escuela debería recoger este testigo y responder a lo que la actualidad le demanda.